El incendio avanza sobre más de 3.500 hectáreas de bosque nativo y plantaciones de pino, que intensifican el fuego por su comportamiento extremo. Aunque la lluvia lo ha calmado momentáneamente, se espera que vuelva a crecer y consolidarse. Solo entre 300 y 400 personas, incluyendo bomberos voluntarios, luchan contra las llamas con recursos insuficientes. Hernán Ñanco, brigadista del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, aborda el tema en France 24.
