Según organizaciones de derechos humanos, los muertos en dos semanas de manifestaciones rozan los 200, pero las protestas continúan, pese a la creciente represión. En tanto, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó que los «alborotadores» no desestabilizarán el país y su Gobierno promete una respuesta firme a la movilización. Además, el presidente del Parlamento indicó que las tropas estadounidenses e Israel serán «objetivos legítimos» si Trump cumple su amenaza de atacar Irán.
