Las calles arden mientras miles de manifestantes en distintas ciudades y provincias de Irán protestan contra la precariedad y la inflación en el país, coreando consignas contra el poder islámico. El Gobierno iraní cortó el acceso a internet y denuncia un “complot enemigo”, señalando a Estados Unidos. Por su parte, Donald Trump ha reiterado su apoyo a las movilizaciones y ha mencionado la posibilidad de una intervención. Según la ONG Iran Human Rights, más de 190 personas han muerto en las manifestaciones.
