El 10 de enero, tras el anuncio de una tregua, nuevos combates sacudieron Alepo. El ejército sirio declaró haber tomado el barrio kurdo de Sheikh Maqsud y el fin de sus operaciones, mientras las fuerzas kurdas negaron haber perdido el control. Los civiles atrapados sufren las consecuencias de la violencia y la incertidumbre.
