Donald Trump anunció que el Gobierno encargado de Venezuela accedió a enviarle hasta 50 millones de barriles de crudo. Según Washington, EE. UU. controlará la venta del petróleo venezolano por tiempo «indefinido» y depositará el dinero de esas transacciones en sus cuentas. China, que compra gran parte del petróleo a la nación suramericana, a menudo a precios más cómodos, se opuso de inmediato. ¿Reconfigurará el remezón político en Venezuela su mercado petrolero?
