Donald Trump no desiste en su ambición de obtener el control de Groenlandia para apuntalarla como un centro estratégico de Estados Unidos. La búsqueda del control de este territorio del Ártico, donde existe un creciente interés por parte de Rusia y China, dos de los principales rivales de Washington, se renovó tras el arresto, el pasado 3 de enero, del presidente Nicolás Maduro en Caracas por parte de fuerzas estadounidenses.
