Estados Unidos ha anunciado su intención de importar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano de alta calidad, tras semanas de bloqueo naval estadounidense que ha interrumpido las exportaciones de Venezuela. El presidente Donald Trump ha declarado que los ingresos de la venta, a precio de mercado, serán gestionados por Estados Unidos en beneficio de los venezolanos y los estadounidenses. Esta decisión ha suscitado una fuerte condena por parte de China, principal comprador de petróleo de Venezuela antes del bloqueo, que acusa a Estados Unidos de recurrir a la fuerza para reorientar los flujos de petróleo y dar prioridad a sus propios intereses.
