El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se reunió con el enviado especial de Estados Unidos, Richard Grenell, en Caracas. Tras el encuentro, Maduro planteó el reinicio de las relaciones con el país norteamericano. Después de la reunión, Grenell, anunció que, dentro de lo acordado, Venezuela liberó a seis estadounidenses que estaban retenidos. Otro punto de la reunión fue la posibilidad de que el mandatario venezolano aceptara vuelos de deportación de migrantes indocumentados.
