Desde el 1 de enero, Siria puso en circulación nuevos billetes de la libra siria con diseños de flores y naranjas, dejando atrás el retrato de Bashar al-Assad. Los ciudadanos acuden a bancos y casas de cambio para sustituir la antigua moneda, con un límite de 75 millones por transacción. Las nuevas denominaciones van de 10 a 500 libras y buscan recuperar la confianza en la economía nacional tras años de crisis e inflación.
