Los cuestionamientos sobre la ‘Operación Resolución Absoluta’ han llovido en la Casa Blanca por parte de la oposición demócrata, gobiernos progresistas y organismos internacionales. Las críticas no solo apuntan a la legalidad de la detención del presidente venezolano, sino que condenan el plan de Donald Trump para administrar provisionalmente a Venezuela y controlar su sistema petrolero, una afirmación que algunos funcionarios cercanos al presidente han matizado en las últimas horas.
