El expresidente brasileño Jair Bolsonaro regresó este jueves 1 de enero a la celda de la Policía Federal en la que cumple una condena de 27 años por golpismo, tras recibir el alta médica en Brasilia luego de ocho días de hospitalización y cuatro cirugías. Su reclusión se produjo horas después de que la Corte Suprema rechazara una nueva petición de prisión domiciliaria por motivos de salud.
