Para asegurar la tranquilidad de la celebración de fin de año, 90.000 efectivos de la gendarmería fueron desplegados en Francia para inspeccionar y prevenir espectáculos ilegales de fuegos artificiales. La pirotecnia en ocasiones ha sido usada como arma contra agentes de policía y los bomberos. Junto a los fuegos pirotécnicos, el foco también está en el consumo de drogas y alcohol.
