18 soldados de Camboya, detenidos durante 155 días por Tailandia, fueron liberados en el marco de un nuevo acuerdo de alto el fuego entre ambos países. Los militares regresaron a la provincia de Pailin, donde fueron recibidos por civiles con banderas nacionales. La población expresó su deseo de una paz duradera tras enfrentamientos recientes que dejaron más de 100 muertos y miles de desplazados.
