Tras varias acusaciones del Kremlin de un presunto ataque ucraniano contra una propiedad del presidente Vladimir Putin, ni las autoridades ni los portavoces del Gobierno han podido mostrar pruebas, a pesar de que aseguran que decenas de drones fueron detenidos por la defensa aérea rusa. Por otro lado, anunció el despliegue de misiles de capacidad nuclear Oreshnik en Belarús.
