El 29 de diciembre, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció que el salario mínimo para el 2026 quedará en dos millones de pesos colombianos (unos 472 dólares al cambio del 29 de diciembre). El mandatario de izquierda sostiene que pretende mejorar la calidad de vida de los colombianos mientras enfrenta un aluvión de críticas del sector empresarial, que califica la medida de insostenible. ¿Qué implica para la economía colombiana? ¿Qué mensaje está enviando el Gobierno en plena víspera electoral? José Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana en Colombia, analizó el panorama.
