Washington intervino militarmente en Nigeria por primera vez bajo el mandato de Trump, en medio de la crisis de seguridad que vive el país. El presidente estadounidense afirma que los cristianos del norte enfrentan una amenaza equivalente a un genocidio, aunque analistas rechazan esa categoría. La operación, realizada en una zona musulmana sin antecedentes de persecución religiosa, ha generado polémica y cuestionamientos sobre su fundamento.
