“No es razonable llevar a cabo una acción en la que entras en un lugar, matas a 10, 20, 100 personas, y al día siguiente tienes a 10, 20, 100 personas ocupando el mismo lugar”. Con estas palabras, el director general de la Policía Federal de Brasil, Andrei Rodrigues, dinamitó el pasado 15 de diciembre los operativos policiales con altísima letalidad que marcan la nueva política de seguridad del Estado de Río de Janeiro. Al mismo tiempo, defendió una revisión de las estrategias de combate al crimen organizado en las favelas cariocas. Informe especial desde Río de Janeiro.
