En este cuarto de siglo, los teléfonos móviles han permeado la sociedad, no solo por su uso, sino por su impacto. Con el paso de los años y la suma de capacidades que los dispositivos siguen incorporando, la dependencia de las personas hacia ellos continúa creciendo. El aumento del uso de los celulares —y de las múltiples plataformas sociales, un fenómeno potenciado en las últimas décadas— también trajo aparejadas nuevas problemáticas, como la desinformación.
