Tras 17 horas de negociaciones, la Unión Europea no logró usar los activos rusos congelados para ayudar a Ucrania. Bélgica advirtió sobre riesgos legales y económicos, mientras la Comisión Europea defendía que había garantías suficientes. Finalmente, se eligió la opción de emitir deuda conjunta para otorgar un préstamo de 90 mil millones de euros, destinado a cubrir los gastos más urgentes de Ucrania. Desde Bruselas, nuestra corresponsal, Esther Herrera, nos da más detalles.
