Desde la crisis del 2001 hasta la inflación récord de los últimos años, Argentina atravesó un cuarto de siglo marcado por vaivenes políticos y económicos que desarmaron cualquier estrategia de largo plazo. La falta de dólares, el desorden fiscal, la deuda y un péndulo que oscila entre modelos opuestos explican por qué el país no consiguió sostener períodos prolongados de crecimiento. Informe especial desde Buenos Aires.
