En algún punto de la segunda semana de diciembre, un vídeo inverosímil comenzó a circular por las redes sociales en francés. Según afirmaba, Francia había sido objeto de un golpe de Estado y el presidente Emmanuel Macron había sido supuestamente destituido. El vídeo, una creación de la inteligencia artificial, acumuló millones de visitas y causó alarma al menos a un líder africano. Al principio, ni siquiera el presidente francés consiguió que Meta lo retirara.
