En la devastada Franja de Gaza, las autoridades advierten que las intensas lluvias podrían provocar más derrumbes en edificios ya debilitados por dos años de guerra. La Defensa Civil pidió casas móviles y caravanas, en lugar de tiendas de campaña, para los desplazados, ya que casi toda la población del enclave está sin hogar. Debido a las tormentas y al frío, varias personas han muerto por exposición a las bajas temperaturas.
