Tiene 43 años, dos hijos, una frutería y el coraje suficiente para desarmar a un tirador que disparaba. Se llama Ahmed al Ahmed, pero se ha inmortalizado en la prensa internacional como el «héroe de la Playa Bondi», después de que redujera a uno de los atacantes del tiroteo más sangriento en décadas en Australia, en el que murieron al menos 16 personas murieron el domingo 14 de diciembre en una de las playas más emblemáticas del país.
