Tuvalu, una de las naciones más pequeñas y aisladas del mundo, se enfrenta a una amenaza existencial debido a que el aumento del nivel del océano Pacífico pone en peligro su supervivencia. En respuesta a la crisis climática, un acuerdo pionero de 2023 con Australia permitió que un tercio de la población de Tuvalu solicitara visas climáticas, lo que les permite vivir, trabajar y estudiar en territorio australiano.
