El caso de Kilmar Ábrego García expone los excesos de la administración en materia migratoria. Pese a que no cumplía requisitos para ser deportado, fue enviado por error a El Salvador y detenido. Ahora, las cortes federales han intervenido, recordando que la Constitución protege sus derechos y marcando un límite a las prácticas abusivas. La jueza Paula Xinis ordenó su liberación definitiva, prohibiendo nuevas detenciones sin base legal. Jorge Mario Cabrera, director de comunicaciones de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles, profundiza el tema en France 24.
