Falta de viviendas, alquileres desorbitados y sueldos bajos llevan a muchas personas en Chile a vivir en asentamientos irregulares. Unas 11.000 personas, entre ellas 3.000 menores, habitan un enorme campamento de 215 hectáreas, donde se han organizado en cooperativas y en una federación para coordinar cada aspecto del lugar. Nuestro corresponsal, Alberto Peña, habló con algunos de sus habitantes.
