El primer ministro Mark Carney presentó el Presupuesto Federal 2025 con un anuncio contundente: el país reducirá el número de migrantes temporales de 673.000 a 385.000. En paralelo, Quebec, la provincia más grande, eliminó de manera abrupta el Programa de Experiencia Quebequense (PEQ) y aplicará un recorte drástico a su meta de inmigración permanente, limitando a 45.000 los nuevos residentes por año, 16.000 menos que el plan inicial. ¿Pondrá el gobierno fin al sueño canadiense?
