Apenas ocho meses después de la disolución de Alternativa Joven, el partido prorruso y de extrema derecha AfD ensaya una vez más una fórmula de conexión con la generación de relevo y funda una nueva ala juvenil en un acto en Giessen. La actividad comenzó con demora por las manifestaciones que trataron de impedir la llegada de los delegados, en medio de advertencias de que Alemania no puede permitirse otra «juventud hitleriana».
