El primer viaje oficial del papa León XIV a Turquía estuvo centrado en promover el diálogo interreligioso y reforzar los lazos con las comunidades cristianas, islámicas y ortodoxas del país. El momento más destacado fue una misa en Estambul, con la asistencia de entre 4.000 y 5.000 fieles, una cifra significativa considerando que Turquía cuenta con apenas 120.000 cristianos en una población de 86 millones. El pontífice también visitó la Mezquita Azul, hizo un llamado a la convivencia entre credos y participó en actos conjuntos con el patriarca ecuménico Bartolomé I, donde abogó por la igualdad de género. Informa nuestro corresponsal Adrià Rocha.
