Tras el acuerdo entre Israel y Hamás, más de 300.000 palestinos regresaron a sus hogares en la Franja de Gaza. Según Hamás, el 90% de los edificios del norte del enclave palestino fueron destruidos y para dar alojamiento a toda la población se necesitarían 135.000 tiendas y caravanas. Algunos gazatíes que llegan, intentan encontrar rastro de sus familiares muertos.
