Guinea-Bissau, una pequeña nación de África Occidental, se ha visto asolada por la inestabilidad política y la corrupción desde su independencia de Portugal en 1974. Con cuatro golpes de Estado exitosos y 17 intentos en las últimas cinco décadas, el país sigue profundamente afectado por la inestabilidad política, la pobreza y el narcotráfico.
