- Desde la pandemia, Corea del Sur se consagró como un epicentro creativo de ficciones.
- Después de «El juego del calamar», una nueva camada de producciones expande su universo narrativo.
- Esta nueva generación de dramas coreanos apuesta por emociones más íntimas, tonos románticos y dilemas existenciales, sin perder la identidad visual ni la profundidad que caracterizan al k-drama.
