La presión de las fuerzas rusas aumenta en el Donbass y la urgencia por evacuar a la población se intensifica. En Pokrovsk, la situación es tan crítica que organizaciones humanitarias no logran acceder, dejando la responsabilidad a los militares. Mientras algunos intentan huir por su cuenta, los ataques con drones elevan el peligro. Cerca de 2.000 personas permanecen atrapadas sin alimentos ni agua, enfrentando condiciones extremas en medio del asedio. Desde Kramatorsk, nuestra enviada especial, Catalina Gómez Ángel, nos amplía la información.
