

El salto, dice el BBVA, estaría impulsado primero por el litio y luego por el cobre, en un contexto global donde la transición energética dispara la demanda de minerales críticos y amenaza con abrir un déficit estructural de oferta.


El salto, dice el BBVA, estaría impulsado primero por el litio y luego por el cobre, en un contexto global donde la transición energética dispara la demanda de minerales críticos y amenaza con abrir un déficit estructural de oferta.
