

La modificación de la Ley 26.639 es necesaria para el desarrollo de la economía argentina y para obtener recursos fundamentales para la transición ecológica, pero sólo será social y ambientalmente sostenible si se extreman los recaudos en la evaluación de impacto ambiental, se previenen y gestionan adecuadamente los conflictos sociales y si todo el proceso se desenvuelve bajo reglas estrictas de transparencia y gobierno abierto.








