
Irán enfrenta una grave amenaza a su patrimonio cultural en medio del conflicto regional. Al menos 131 sitios históricos han resultado dañados, entre ellos el Palacio de Golestán y la mezquita de Jameh, ambos reconocidos como Patrimonio Mundial. Las autoridades iraníes expresan profunda preocupación por la destrucción de monumentos que representan siglos de historia y tradición.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!




