
La escalada bélica entre Israel e Irán ha traído de vuelta al campo de batalla una de las armas más temidas: el misil balístico de racimo. Diseñado para dispersar cientos de submuniciones sobre áreas extensas, este armamento transforma barrios residenciales en peligrosos campos minados. Mientras las alarmas cesan, el riesgo para la población civil apenas comienza, desafiando la eficacia de los escudos antimisiles y dejando una huella de peligro persistente en zonas urbanas. Reporte desde terreno en France 24.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!





