

Con subas de hasta 55% en los mostradores, menor oferta ganadera y una demanda que no cede, la carne vuelve a tensionar el bolsillo: el consumo repunta, la exportación presiona y el asado familiar ya supera los $140.000.


Con subas de hasta 55% en los mostradores, menor oferta ganadera y una demanda que no cede, la carne vuelve a tensionar el bolsillo: el consumo repunta, la exportación presiona y el asado familiar ya supera los $140.000.
