
La Habana reconoció por primera vez que mantiene conversaciones con funcionarios de Washington para abordar sus diferencias bilaterales y abrir la puerta a negociaciones. El anuncio llega mientras la isla atraviesa una severa crisis energética, marcada por el bloqueo del vecino del norte y que provoca escasez de combustible, apagones y un deterioro económico que podría aumentar la presión interna sobre el gobierno castrista. Pero la incógnita es saber qué margen de negociación habría para eventuales “cambios” más allá de reformas económicas.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!





