
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono contra sus aliados europeos por no respaldar la ofensiva militar contra Irán y los retó a asumir el control del estrecho de Ormuz. Mientras minimiza la urgencia de reabrir esta vía clave para el petróleo mundial, Washington mantiene abiertas opciones más agresivas, desde ataques a infraestructuras energéticas hasta una posible intervención terrestre.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!





