
A último minuto, EE. UU. decidió enviar un delegado para recibir la presidencia del G20, que retomará en 2026. El gobierno Trump calificó la medida como una violación del protocolo y finalmente no asistió a la ceremonia de cierre. La toma de la presidencia se realizará en un acto fuera de la cumbre. En un hecho inusual, el presidente Cyril Ramaphosa emitió la declaración conjunta del G20 al inicio de la cumbre, mostrando voluntad colectiva para avanzar en la agenda pese al boicot estadounidense. Desde Johannesburgo, nuestro corresponsal, Salim Fayad, nos amplía.
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