
Los ataques contra Irán se extienden ahora a infraestructuras que afectan directamente a la población. En Teherán, depósitos petroleros en llamas sumieron el domingo a la capital bajo una espesa nube de contaminación, mientras que en el Golfo también se han atacado instalaciones relacionadas con el agua, lo que hace temer una nueva catástrofe humanitaria.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!




