
Una larga fila de cuerpos se formó en las calles de la favela Peña, mientras familiares lloraban las consecuencias del operativo policial más mortífero en la historia de Río de Janeiro, que dejó más de un centenar de muertos. Vecinos recogieron los restos y los agruparon en la plaza central para facilitar su identificación por parte de las familias. La operación, que movilizó a 2.500 agentes, ha sido duramente cuestionada por los habitantes de las favelas, quienes denuncian el abandono estatal y la violencia estructural que enfrentan a diario.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!




