Las autoridades ecuatorianas continúan trasladando a cientos de presos a la nueva cárcel del Encuentro, en la provincia costera de Santa Elena. La prisión de máxima seguridad busca replicar el llamado “modelo Bukele” para luchar contra el crimen organizado que azota al país desde hace varios años. Sin embargo, el traslado al sitio del exvicepresidente correista, Jorge Glas, desató las primeras críticas, mientras crecen los interrogantes sobre el respeto a los derechos humanos.
