El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dio apertura a la COP30, con un discurso en el que volvió a celebrar que la cumbre se realice en una ciudad amazónica. Además, rechazó el dinero que se destina a las guerras y sugirió que esos recursos deberían ser invertidos en salvar los bosques tropicales. La reunión climática se desarrolla en un país que ha sido golpeado por varios fenómenos ambientales. Informe desde Belém con nuestra enviada especial, Valeria Saccone.
