Irán enfrenta una grave escasez de agua sin precedentes en Teherán. El presidente Masoud Pezeshkian advirtió que, si no llueve pronto o si el racionamiento hídrico no es suficiente, “sería necesario evacuar Teherán”. La situación energética también es crítica, con algunas represas por debajo del 10 % de su capacidad.
