Miles de personas inundaron las calles de Santiago de Chile en una vibrante y colorida marcha para celebrar el orgullo LGBTQ+ y exigir mayor igualdad social. Ondeando banderas arcoíris y bailando al ritmo de música tecno, el evento adquirió un tono más político este año, coincidiendo con las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias. La preocupación por el auge de la extrema derecha y su posible impacto en los derechos LGBTQ+ fue un tema central en las manifestaciones.
