Rodrigo Paz asumió la presidencia de Bolivia tras casi 20 años de dominio socialista. Su llegada marca un giro político y diplomático: EE. UU. anunció el regreso de su embajador tras 17 años de ruptura. Paz enfrenta una dura crisis económica con inflación, escasez de dólares y falta de gasolina, mientras promete reformas profundas para el país.
