El pasado 7 de noviembre, la Corte Suprema de Estados Unidos permitió al presidente Donald Trump suspender temporalmente una orden judicial que lo obligaba a financiar el programa de asistencia alimentaria (SNAP) durante el cierre del Gobierno. La decisión deja en la incertidumbre a unos 40 millones de beneficiarios y agrava una crisis que ya afecta a agencias federales, programas sociales y al transporte aéreo del país.
