Belém se prepara para la COP 30 con hoteles recién construidos y obreros al límite. La ciudad invirtió casi 3 millones de dólares para recibir a la delegación de Ghana, pero la gran pregunta es qué ocurrirá después. Sin una fuerte tradición turística, Belém depende de los viajes de negocios. ¿Será este evento el impulso que necesita para atraer más visitantes?
